¿Cuántos usos tiene el papel reciclado?

¿Cuántos usos tiene el papel reciclado?

Estarás cansado de escuchar que el reciclaje ofrece una gran cantidad de ventajas para las empresas, tanto ambientales y sociales como económicas. Sin embargo, ¿te has preguntado alguna vez cuántos usos puede llegar a tener un papel reciclado?

El reciclaje tiene muchas ventajas, y entre ellas se encuentran las económicas. Las empresas optan cada vez más por usar materiales reciclados ya que, además de dar una buena imagen, consiguen materias primas a menor coste y, con ello, un aumento de lo beneficios. ¿Sabías que reciclar una tonelada de papel supone un ahorro de más de 2.000 kg de madera y más de 15.000 litros de agua? Además, ¿sabías que una tonelada de papel o cartón reciclado equivale a diecisiete árboles no talados?

Es difícil que un papel pudiera estar reciclándose una y otra vez sin perder calidad. Para transformar el material usado en uno nuevo es necesario que pase por distintos procesos de pulpado, lavado y someterlo a distintos filtros. Esto hace que las fibras del papel se vayan degenerando y perdiendo consistencia y longitud. La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón estima que, aproximadamente, la fibra de celulosa del papel puede llegar a utilizarse hasta seis veces.

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Se calcula que tras esos seis ciclos de procesado, la fibra del papel se queda tan deteriorada que no es capaz de volverse a utilizar y se queda en los filtros de la planta de tratamiento. Es por ello por lo que resulta esencial incorporar al proceso fibra virgen extraída de los árboles para poder renovar la materia y prima y poder continuar con el proceso de reciclaje. Lo curioso es que esta acción la realizan los ciudadanos cuando desechan el papel en el contenedor de reciclaje (azul), ya que aquel que ya no sirve se mezcla con los nuevos.

Proceso de reciclaje del papel

El primer paso para recuperar la consistencia y calidad del papel es convertir todo el material en pulpa de celulosa a través de procesos químicos y mecánicos. Esta pasta se consigue mediante un aparato llamado pulper, que es una especie de gran batidora y que se encarga de mezcla el agua con la pasta del material reciclado. De esta manera se consigue separar las fibras del papel.

El siguiente paso es mezclar esta pasta con diferentes aditivos y minerales que otorguen al papel mayor resistencia, mayor blancura, menor porosidad, etc. Una vez conseguido, el siguiente paso consiste en comenzar con la fabricación del papel y su posterior secado una vez el papel ha adquirido cierta consistencia. Cuando ya se ha conseguido el nuevo producto, el papel se enrolla en grandes bobinas para su transporte y posterior uso.

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